En el mundo de las apuestas, y en el mundo particular de las apuestas deportivas que nos convoca en este blog, existen dos tendencias que se expresan en tipologías de jugadores:
1) por un lado aquellos que piensan absolutamente cada jugada, cada movimiento no es sino el resultado de una pormenorizada reflexión que sopesa beneficios, perjuicios, y actúa en consecuencia;
2) por otro lado, aquellos otros que son llamados muchas veces "kamikazes", es decir: personas que escuchan la voz de su intuición, siendo ésta ajena a todo aquello que se vincula con la lógica y la racionalidad.
Ahora bien, no siempre las opciones nos ofrecen las únicas realidades; muchas veces ocurre que salirnos de las opciones "esto o esto, blanco o negro" nos llevan a tomar una mirada más objetivad. El tercero excluído entonces puede darnos la verdad sobre lo que se presenta en las duplicidades presentadas como verdaderas.
¿Cuál puede ser esta tercer vía? La experiencia. Es que uno puede considerar que existen fórmulas mágicas, el otro puede negar absolutamente cualquier consejo y dar rienda suelta a sus pasiones; pero muchas veces la misma experiencia nos va dando las claves para un aprendizaje autónomo.
Es que la famosa "prueba y error" puede ser el mejor medio para terminar ganando mucho dinero en las apuestas. Y como muchos saben pero no quieren reconocer: todo aprendizaje es fruto de múltiples errores, y las pérdidas nos serán de medios para una ganancia superior.





