Hoy les traigo un sistema de apuestas que se basa en doblar, cuándo no. Son muchos los que doblan la apuesta si pierden y vuelven la apuesta inicial si ganan, soñando con la martingala más simple y perfecta. Pero no. Aquí no haremos eso, aquí apostaremos al empate, ese bicho raro para los apostadores en las posibilidades de finales diferentes de un partido.
Ocurre que para seguir este sistema de apuestas en el fútbol deberemos entender algo. Las apuestas no son una ciencia exacta —por lo menos hasta ahora no han sido formalizadas de una manera exhaustiva—. Pero con nuestro sistema apostaremos a una especie de agujero —por donde se cuela algo de razón— que existe en el mundo de los resultados de fútbol: el empate.
Puede parecer mediocre apostar por el empate, pero eso es justamente lo que queremos: apostar por la mediocridad. Un equipo débil es difícil que gane un partido, pero no es tan difícil que lo empate. Esto ocurre porque para llegar a perder, sus oponentes deben convertir. Apostando al empate, apostamos a la mediocridad de ambos equipos
Una vez que ya tenemos nuestra apuesta —el empate— ahora sólo resta aplicar la estrategia de doblar. Hay muchos empates en las ligas, y el hecho de doblar después de las pérdidas hacen de este sistema, un sistema confiable para jugar. Pruébenlo y después me cuentan.





