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El golf ha sido por décadas un deporte de élite. Un deporte pensado para unos pocos en donde la difusión quedaba anulada al secreto, y a la transmisión de novedades de manera local y por el famoso "boca a boca". Sin embargo, con el desarrollo de los medios de comunicación y la creación de gigantes empresas multinacionales de multimedios, el golf ha quedado subsumido en la lista de deportes transmitidos por una determinada señal de televisión. Asà miles de millones de personas han tenido acceso a este deporte que hasta el presente era considerado como un deporte de ricos.
Esto no quiere decir que muchas personas se han sumergido en el deporte ha jugarlo, sino que los espectadores crecen de manera superlativa. Esto quiere decir que las apuestas en este juego se han popularizado también, y las casas de apuestas han aprovechado esta masificación rotunda.
Tendremos que tener bien en claro que al apostar a individuos -y no a equipos colectivos como en el fútbol o en el basquet- las variables que entran en juego a la hora de definir un determinado juego son imposibles de controlar. Por eso tendremos que conocer un poco más de los jugadores de golf, de su biografÃa, y del momento presente de su vida por el que se encuentran, para no tener sorpresas desagradables.
Por ejemplo, recordarán el escándalo público que ha sufrido Tiger Woods con su amante y cómo esto impactó notablemente en la calidad de su juego. Si nosotros, apostadores, nos hubiésemos mantenido dentro del conocimiento inmanente del golf, sin prestar atención a estas cuestiones "externas", seguramente hubiésemos tenido sorpresas desagradables.





